El pasado 4 de diciembre se celebró la Gala del Voluntariado 2025, organizada por Plataforma del Voluntariado de Aragón con motivo del Día Internacional del Voluntariado. El acto se desarrolló en la Casa Familiar Cruz Blanca, un espacio emblemático que representa la solidaridad y la acogida, y reunió a instituciones, entidades sociales, empresas, voluntarios y ciudadanos comprometidos con el bien común.

Carpintería Castellar: Empresa Voluntaria del Año 2025

Uno de los momentos más destacados fue el reconocimiento a Carpintería Castellar como Empresa Voluntaria del Año 2025. Representada por Nuria Grau y David Otín, la empresa recibió el galardón en reconocimiento a su apoyo continuado a las entidades que conforman la red de voluntariado.

Carpintería Castellar quiso destacar que su compromiso social es tan importante como su trabajo profesional: un compromiso que convierte cualquier proyecto empresarial en una oportunidad para servir a la comunidad.

En su intervención, Nuria Grau agradeció el reconocimiento, y recordó cómo, tras los momentos de incertidumbre vividos en Huesca —como los provocados por el suceso en la plaza Santa Clara— la solidaridad de empresas, entidades y ciudadanos ha demostrado su fuerza. Para ella, este galardón confirma que empresa y voluntariado “no se contradicen, se complementan”.

Este reconocimiento pone en valor que una empresa puede aspirar a la excelencia no solo por su comercialización de productos o servicios, sino por su implicación social, su sensibilidad y su vocación de servir a quienes lo necesitan.

La gala reconoció además a Manolo Bara como Voluntario del Año 2025, en reconocimiento a su trayectoria de entrega, su dedicación al deporte y a la montaña desde la presidencia de la asociación Peña Guara, y su implicación constante en diversas actividades de voluntariado. El acto también otorgó el premio especial Premio Hermanos de la Cruz Blanca a la Tienda Solidaria, por su labor de convivencia e inclusión —una iniciativa que, desde 2018, ha impulsado la participación de personas con discapacidad y voluntarias en proyectos de costura, mercadillos y acompañamiento social.

Para la comunidad oscense, estos premios sirven como faro: inspiran, recordando que todos podemos aportar, ya sea dedicando unas horas, apoyando iniciativas, involucrando empresas, o simplemente mostrando empatía. En un momento en el que la sociedad atraviesa desafíos, estos gestos de generosidad, constancia y compromiso adquieren un valor aún más relevante.