En el marco de la 2ª Semana de la Pyme de Aragón, el Espacio Monzón Digital acogió el martes 20 de mayo una jornada dedicada a uno de los grandes retos para el tejido empresarial del medio rural: el relevo generacional. Bajo el título «Relevo generacional en el mundo rural, presente y futuro de nuestras empresas», la sesión reunió a empresarios, representantes institucionales y expertos para debatir y compartir experiencias sobre cómo asegurar la continuidad y sostenibilidad de los negocios familiares y autónomos.
La jornada comenzó con la bienvenida de Isaac Claver, alcalde de Monzón y presidente de la Diputación de Huesca, acompañado por Ángel Mas Portella, presidente de la Asociación de Empresarios Monzón CM, y Ana Sanz, directora general de pymes y autónomos del Gobierno de Aragón. Todos ellos coincidieron en señalar la importancia estratégica de apoyar a las pequeñas empresas que sostienen la economía y el empleo en zonas rurales.
Uno de los momentos más inspiradores del encuentro fue la intervención de Julio Luzán, fundador y director de Tecmolde, una de las empresas creativas más innovadoras de Aragón. Con una trayectoria singular en el diseño y fabricación de escenografías, decorados y elementos escultóricos para cine, teatro y exposiciones internacionales, Luzán compartió su visión sobre cómo afrontar el relevo generacional desde la creatividad, el arraigo y la adaptación constante a los cambios tecnológicos y culturales.
“Transmitir el oficio no es solo una cuestión técnica, sino también emocional”, afirmó Luzán, destacando el valor del conocimiento tácito que se transmite en el día a día de las empresas familiares. En su caso, el reto ha sido mantener la esencia artística de Tecmolde mientras se incorporan nuevas generaciones con otras inquietudes, lenguajes y tecnologías. Un equilibrio entre tradición e innovación que marca el camino para muchas empresas rurales que buscan asegurar su legado.
La jornada continuó con una mesa redonda en la que se expusieron casos concretos de relevo generacional en empresas locales, abordando tanto las ventajas como los obstáculos del proceso. La necesidad de planificación, comunicación entre generaciones y profesionalización del traspaso fueron algunas de las claves compartidas.
El encuentro concluyó con un vermut empresarial, en un ambiente distendido que facilitó el networking entre los asistentes. Sin duda, un espacio necesario para compartir reflexiones y construir puentes entre el presente y el futuro del emprendimiento rural.

