Miguel Ángel Otín, secretario general del Foro Empresarial Huesca Excelente, participó como padrino de la promoción del Grado en Administración y Dirección de Empresas de la Facultad de Empresa y Gestión Pública del Campus de Huesca, en un acto que puso de manifiesto la importancia de conectar el talento universitario con el tejido empresarial altoaragonés.
La ceremonia de graduación, celebrada en el salón de actos de la Facultad de Empresa y Gestión Pública, reunió a alrededor de medio centenar de estudiantes de los grados en Administración y Dirección de Empresas y en Gestión y Administración Pública, así como del máster en Dirección y Planificación del Turismo. El acto estuvo presidido por el decano Carlos Orús y contó con la presencia de alumnado, familias, padrinos de promoción y representantes institucionales.
En representación del Foro Empresarial Huesca Excelente, Miguel Ángel Otín ejerció como padrino de la promoción de ADE, una responsabilidad que calificó como “una satisfacción, un privilegio y un regalo”. Durante su intervención, Otín quiso situar a los verdaderos protagonistas en el centro del acto: los estudiantes y sus familias, a quienes reconoció el esfuerzo, la constancia y el compromiso necesarios para alcanzar esta nueva etapa.
El secretario general de Huesca Excelente trasladó a los graduados un mensaje especialmente vinculado al propósito del Foro: la necesaria colaboración entre el mundo académico y el empresarial. En este sentido, afirmó que “la universidad y la empresa son como un matrimonio” y que ambas están “afortunadamente condenadas a acabar juntas”. Una idea que resume la visión de Huesca Excelente sobre el desarrollo del territorio: generar puentes reales entre formación, talento, innovación y empresa.
Otín recordó a los nuevos graduados que en la universidad “está el futuro” y les animó a asumir su papel como la nueva generación de profesionales llamados a impulsar Aragón. En un contexto cada vez más tecnológico, subrayó que precisamente por ello serán más necesarias que nunca las capacidades humanas: el criterio, la honestidad, la coherencia, la creatividad, la responsabilidad y el propósito.
Su intervención también tuvo una clara dimensión ética y profesional. Animó a los graduados a ser “embajadores” de la Facultad, a trabajar con lealtad y profesionalidad y a entender que el futuro se construye desde el esfuerzo, los valores y la capacidad de comprometerse con un objetivo. Si trabajan en la administración, les pidió que sean facilitadores; si ocupan puestos directivos, que actúen con transparencia, integridad y equidad; y si deciden emprender, que lo hagan valorando el riesgo, pero también con orgullo.
Uno de los mensajes más destacados de la jornada fue su llamada a mirar hacia el tejido empresarial oscense con confianza. “En Huesca no hay muchas empresas, pero sí hay muy buenas empresas; aprovechadlas”, trasladó a los estudiantes. Una afirmación que conecta directamente con la razón de ser de Huesca Excelente: visibilizar, fortalecer y proyectar a las empresas altoaragonesas que compiten, innovan y generan oportunidades desde el territorio.
El acto sirvió también para poner en valor el impulso del nuevo grado de ADE Dual, que comenzará el próximo curso. El decano Carlos Orús agradeció expresamente el esfuerzo de Huesca Excelente para hacer posible esta nueva modalidad formativa, que permitirá a los estudiantes convertirse, durante el último año de carrera, en trabajadores de empresas mientras continúan su formación universitaria.

