El pasado viernes, la empresa Eboca organizó su fiesta anual, un evento genuino y diferente, los “Eboscars”. Una gala inspirada en el universo del cine que combina creatividad, reconocimiento y convivencia. Con una estética inspirada en los grandes premios cinematográficos, la gala conviertió por una noche el escenario empresarial en una auténtica alfombra roja en la que se pone en valor a personas y proyectos que contribuyen a construir un territorio más dinámico, innovador y comprometido.
Una gala para reconocer el talento
Uno de los momentos centrales de la velada fue la entrega de los premios Eboscars, con los que se quiso reconocer a personas, equipos y colaboradores vinculados a la empresa.
Entre los galardonados se encontraban profesionales y organizaciones muy vinculadas al tejido empresarial y social del territorio.
El premio a Mejores Efectos Visuales fue para Julio Luzán Fernández, de Tecmolde. El premio a Mejor Animación fue para Sara Comenge Zarroca, directora gerente de Valentia. Otros premios de la gala fueron para MasFarré, reconocida con el galardón a Mejor Reparto de Actores; María Andrés, premiada por Mejor Maquillaje y Peluquería; Jesús Abián, por Mejor Diseño de Vestuario; Bevol – Be Evolution, por Mejor Película; Celia Elfau Usón, por Mejor Banda Sonora; Sheila Enfedaque Tejel, por Mejor Decorado; Pilar Fernández Llera, reconocida como Mejor Directora; y el Team Taller Eboca, premiado por Mejor Montaje.
Cada uno de estos reconocimientos simboliza el espíritu colaborativo que caracteriza a la empresa y a su entorno profesional.
Más allá de los premios, los Eboscars fueron una nueva oportunidad para disfrutar y reforzar vínculos dentro del ecosistema empresarial. La velada estuvo marcada por las conversaciones, los encuentros y el ambiente distendido que generan este tipo de citas en las que profesionales, empresarios e instituciones comparten espacio desde una perspectiva más cercana.
El catering de la gala corrió a cargo del equipo de Masfarré, que acompañó la celebración con una propuesta gastronómica pensada para favorecer precisamente ese espíritu de encuentro.
Eventos como este recuerdan que las empresas se construyen a partir de las relaciones humanas, la confianza y los momentos compartidos. Cuando las empresas generan espacios de encuentro, reconocimiento y colaboración, están contribuyendo también a construir un territorio más cohesionado, dinámico y humano.

