El Foro tuvo una presencia destacada en la celebración, con Sergio Bernués como maestro de ceremonias, el gran puzle creado por Julio Luzán y la participación de Olga Cervera, presidenta de Huesca Excelente, e Ignacio Almudévar, fundador del Foro, en la sexta pieza del relato.

La Casa Familiar de Cruz Blanca en Huesca celebró sus cincuenta años de historia con una gala que reunió memoria, testimonios, música y reconocimiento. Un encuentro para recordar el camino recorrido y agradecer el compromiso de quienes han contribuido a sostener su labor durante cinco décadas.

El Foro Huesca Excelente tuvo un protagonismo especial en esta celebración, tanto en la conducción y la propuesta artística del acto como en uno de sus capítulos: la sexta pieza, en la que participaron Olga Cervera e Ignacio Almudévar.

La gala, celebrada en el Palacio de Congresos de Huesca, se articuló alrededor de una imagen que fue tomando forma ante el público: un gran puzle de siete piezas. Su construcción sobre el escenario permitió contar la historia de Cruz Blanca a través de las personas que la han hecho posible.

Un gran puzle para contar cincuenta años

Julio Luzán fue el creador del puzle gigante que dio sentido visual y narrativo a la celebración. Cada pieza se incorporaba al conjunto a medida que avanzaba el acto, hasta completar una imagen compartida.

La estructura de la gala combinó una introducción y siete bloques. Este planteamiento permitió recorrer los orígenes de Cruz Blanca, su evolución, las personas vinculadas a su trayectoria, la colaboración con su entorno y los retos que se abren hacia el futuro.

El puzle expresaba una idea reconocible para todos los presentes: una institución con cincuenta años de vida se construye con aportaciones distintas. Hermanos Franciscanos de Cruz Blanca, trabajadores, voluntarios, personas atendidas, familias, empresas y entidades forman parte de esa historia.

Bajo el concepto «50 años de Casa y Familia, pieza a pieza», la celebración fue reuniendo esas contribuciones y mostrando cómo se relacionan entre sí.

Sergio Bernués, conductor de una historia compartida

Sergio Bernués ejerció como maestro de ceremonias, acompañando al público a lo largo de los diferentes capítulos de la gala.

Su intervención aportó continuidad al relato: presentar a los protagonistas, situar cada conversación en su contexto y enlazar testimonios, imágenes y música con la colocación de las piezas.

La apertura propuso un viaje a 1975 a través de recuerdos y referencias de aquella época. El humor y la nostalgia sirvieron para acercar al público al momento en que comenzó esta historia y dar paso a su dimensión humana.

Desde ahí, el recorrido fue poniendo el foco en las personas. La conducción de Sergio Bernués y la creación artística de Julio Luzán contribuyeron a dar unidad a una celebración en la que cada intervención encontraba su lugar dentro del conjunto.

La sexta pieza, un lugar para el Foro Huesca Excelente

Uno de los momentos de especial significado para el Foro llegó con la sexta pieza del puzle, en la que participaron Olga Cervera, presidenta de Huesca Excelente, e Ignacio Almudévar, fundador del Foro.

Su presencia incorporó al relato de la gala la perspectiva del tejido empresarial y su relación con las entidades sociales. En una celebración dedicada a reconocer las aportaciones que han acompañado a Cruz Blanca, el Foro ocupó así un lugar visible dentro de esa construcción colectiva.

La participación de su presidenta y de su fundador reunió, además, dos momentos de la trayectoria de Huesca Excelente: el impulso que dio origen al Foro y su continuidad en el presente.

La sexta pieza permitió representar el vínculo entre empresa y sociedad, una relación que adquiere valor a través del conocimiento mutuo, la cercanía y la implicación en las necesidades del entorno.

En el conjunto de la gala, esta participación recordaba que las empresas también forman parte de la comunidad que acompaña a las entidades sociales. Su capacidad de contribuir alcanza a los recursos, pero también a la experiencia, las relaciones y el tiempo que pueden poner al servicio de proyectos compartidos.

Excelencia empresarial y compromiso con Huesca

La participación en esta celebración conecta con el propósito de Huesca Excelente de impulsar la excelencia empresarial y la responsabilidad social para contribuir al progreso de la sociedad oscense.

Una empresa desarrolla su actividad en un territorio del que recibe talento, confianza y oportunidades. Conocer mejor ese entorno y acercarse a quienes trabajan para atender sus necesidades permite comprender el alcance de su responsabilidad.

La trayectoria de Cruz Blanca ofrece una ocasión para ese encuentro. Sus cincuenta años invitan a reconocer un trabajo continuado de atención y acompañamiento, y a reflexionar sobre cómo reforzar la colaboración entre organizaciones con capacidades diferentes.

Para el Foro, estar presente en este aniversario supone compartir el reconocimiento a Cruz Blanca y a las personas que sostienen su labor. También ofrece una oportunidad para seguir acercando la realidad empresarial y la social.

La música de Tritón Jiménez como parte del recorrido

La música acompañó la construcción del puzle y el desarrollo de la historia. Tritón Jiménez intervino a lo largo de la gala, aportando cambios de ritmo y momentos de emoción entre los distintos capítulos.

Sus actuaciones formaron parte del recorrido narrativo, ayudando a enlazar lo que sucedía sobre el escenario y a dar espacio a los recuerdos y testimonios.

Un puzle completo y una historia que continúa

La colocación de la séptima pieza cerró el recorrido por estas cinco décadas. Sin embargo, la imagen terminada hablaba también del futuro.

Cruz Blanca continúa su labor en una sociedad cuyas necesidades cambian. Celebrar su aniversario significa reconocer la experiencia acumulada y mantener la atención sobre el trabajo que queda por delante.

La gala dejó una imagen compartida: una casa y una familia construidas a lo largo del tiempo, con la contribución de muchas personas. Cincuenta años de Casa y Familia, pieza a pieza.